Sanar nuestro árbol familiar

En la historia de cada uno de nosotros, hay ciertos momentos en los cuales nos hemos preguntado ¿por qué no tengo el trabajo que quiero?, ¿por qué no he logrado tener una pareja estable?, ¿por qué he desarrollado tantas enfermedades?, ¿por qué la relación con mis hijos es tan conflictiva? La Ancestrología nos ofrece una respuesta integral a estás dudas y lo que es más importante, una solución.

Es una filosofía y técnica sistémica, inspirada en los estudios de diferentes pensadores como C.G. Jung, Lola Hoffmann, Adriana Manríquez, Bert Hellinger, Alejandro Jodorowsky, Anne Schutzenberger, complementados con arte, poesía, música y rituales chamánicos africanos.

Es el Arte de sanación del árbol familiar. Se basa en que somos fruto de nuestros antepasados y ellos se reflejan en nosotros entregándonos la información necesaria para vivir en armonía. La Ancestrología integra la visión del alma tribal ancestral y el campo cuántico, de forma creativa, a través de rituales y performance, ayudándonos a descubrir aquello negativo que heredamos inconscientemente, sanando y reparando lazos de amor interrumpidos para que cada uno pueda desarrollar la mejor versión de sí mismo y se inserte en su sistema desde el corazón, re-tomando la fuerza de sus ancestros y trayendo armonía y bienestar”.

Desde tiempos inmemoriales, distintas culturas le han dado gran importancia a sus orígenes, a la historia de sus ancestros. Las primeras terapias inventadas por el hombre lo muestran. En “Mis antepasados me duelen”, P. Van Eersel y C. Maillard plantean, que la medicina china o africana, a diferencia de la medicina occidental contemplan la enfermedad dentro de un contexto familiar genealógico. Por ejemplo frente a la hepatitis, la respuesta de la medicina occidental es “por un virus y una mala alimentación”. Los curanderos chinos o yorubas ofrecen unas explicaciones que restablecen el orden en el mundo, ya sea por un demonio que nos quiere mortificar, o porque hemos perturbado el orden cósmico ocupando un lugar que no nos correspondía, habiéndonos olvidado de honrar a nuestros antepasados.

EL ESTUDIO DE NUESTRO ÁRBOL SE VUELVE ESENCIAL PARA CONOCER NUESTRA PROPIA HISTORIA

Es necesario recordar que nuestro árbol vive en nosotros. Conocer los nombres de nuestros antepasados, fechas de nacimiento y defunción, su oficio o profesión, enfermedades relevantes, causas de muerte, repeticiones, accidentes, abortos o pérdidas, migraciones, estafas, abusos, adicciones, asesinatos; nos permitirá a través de la aceptación hacernos consientes de estas situaciones, para no implicarnos con ellas y así no volver a repetirlas. En definitiva honrar nuestra historia.

El árbol posee una conciencia o alma familiar, por lo que conocer nuestro árbol ampliará el conocimiento que tenemos de nosotros mismos. Mirar nuestro árbol desde la aceptación, nos permite reencontrarnos con nuestra historia con amor, el honrar nuestra historia nos permitirá ser más libres.  No debe verse los hechos del pasado como buenos o malos, no se conoce para juzgar, sino para sanar.

Las lealtades familiares nos explican, que lo que una generación deja sin resolver, será la siguiente la que, inocente e inconscientemente, trate de resolverlo; así queda atrapada en temas o asuntos que no son en realidad su responsabilidad. Existe una transmisión transgeneracional de los problemas familiares que a veces crean una cadena de destinos difíciles o trágicos.

La ancestrología nos invita, no sólo a reconciliarnos con nuestro pasado, sino con las personas que han sido excluidas en nuestro sistema familiar. En todas las familias existen personas de las cuales no se habla o se omiten, por ser considerados malos ejemplos o haber realizado actos no aprobados por el resto del clan. Sin embargo, al dejarlos fuera el árbol busca encontrar un equilibrio a esta “ausencia obligada”, con lo cual se perpetúa su historia en alguno de sus descendientes, buscando recordarles a esta persona excluida, invitándoles a darle un lugar en su árbol, para reconocerlo y honrarlo.

Las relaciones con los padres son un capítulo fundamental en el desarrollo del ser humano.

Bert Hellinger nos dice al respecto, en una entrevista realizada en Santiago de Chile en Septiembre de 1999, “Honrando a los padres, algo se arregla en las profundidades del alma”, no hay lugar para juicios morales, los padres les dan la vida a sus hijos y es esto lo que se debe agradecer. La Ancestrología abarca esta temática de forma especial, ya que muchas situaciones que nos afectan en la vida cotidiana, provienen de resentimientos o enjuiciamientos hacia nuestros padres, tomar un lugar que no nos corresponde dentro del sistema familiar, creernos mejor que alguno de nuestros padres o no tomar la vida dada por ellos.

La Ancestrología nos ofrece una serie de técnicas, para reconciliarnos con nuestro árbol y nuestra historia. Nos abre a la posibilidad de la conciencia y la libertad. Se puede trabajar en sesiones grupales o de forma individual, para sanar la relación con los padres, con los hijos, con la pareja o ayudar a encontrarla; mejorar las condiciones laborales, de dinero o salud, entre otros.

Finalmente la Ancestrología, nos permitirá vivir una vida más plena, integrando a nuestros ancestros en nuestras vidas, de forma activa y presente, ellos nos darán la fuerza necesaria para alcanzar nuestras metas, además podremos de ellos recibir sus dones, sus regalos. Lo que definitivamente nos llevará a transitar por un camino en el cual nunca más nos sentiremos solos de nuevo, porque nunca lo hemos estado, ellos siempre han vivido con nosotros, solo que ahora podemos verlos.

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